Afinando el lápiz

En términos generales, tanto para la soja, como para el sorgo y el maíz, los costos de las labores se mantuvieron estables con relación a la campaña pasada, los de post cosecha bajaron, mientras que los insumos, a medida que aumenta la intensidad, se incrementan debido a mayores precios de los fertilizantes y agroquímicos en general.
Si bien algunas chacras vienen con retrasos en cuanto a su preparación por las condiciones climáticas de excesos hídricos, poco a poco van comenzando las siembras de los maíces de primera. Carlos Ramírez, jefe de Insumos de Sofoval, sostuvo que los costos para cultivos con uso intensivo de insumos como el maíz se han incrementado 20% con respecto al año pasado.
Ramírez explicó que los costos de las labores para los tres cultivos de verano se mantuvieron con respecto a la campaña pasada, al tiempo que destacó que se ha hecho un esfuerzo muy importante por bajar las tarifas y así disminuir los costos de post cosecha. Sin embargo, los precios de los fertilizantes y agroquímicos han aumentado debido a mayores requisitos en los países de origen. Además, sostuvo que el control de malezas resistentes pesa cada vez más en la ecuación de los cultivos, lo cual obliga a los productores a replantearse cómo controlarlas. “Vemos que con la herramienta de los agroquímicos no avanzamos, por lo que necesitamos otro tipo de rotación o competencias como con los cultivos de cobertura. La batalla solamente con agroquímicos está perdida”, aseguró.
En el caso de un maíz de alta tecnología, el total de insumos en esta zafra alcanza los US$ 468, con US$ 12 de seguros, US$ 193 de labores, US$ 186 de logística y post cosecha, totalizando US$ 859. Con un maíz a US$ 185 por tonelada, el punto de equilibrio se sitúa en 4.900 kg, sin contar renta.
“Este punto de equilibrio frente a lo que es la productividad media en cultivos de primera es exigente y nos hace mirar para arriba. Pero estamos en una región con recursos naturales importantes y con productores que han adoptado un paquete tecnológico acorde. Los potenciales están, las practicas están, y el paquete tecnológico para altos rendimientos existe”. De todas formas, Ramírez sostuvo que mientras no tengamos riego disponible, “hay que seguir mirando hacia arriba” esperando que llueva. Agregó que los resultados de la campaña anterior permiten ser optimistas, razón por la cual se espera un incremento en el área de siembra, lo que ya se ve reflejado en una importante demanda por semillas.
En cuanto al sorgo, el costo total del cultivo alcanza los US$ 632 por ha con un punto de equilibrio, considerando un precio de US$ 160 por tonelada, es de casi 4.000 kg. “Aquí estamos en una zona de peligro. Rondar los 5.000 kilos de sorgo no es algo tan sencillo. Los potenciales están, los materiales también, pero lo común es ver rendimientos de 4.000 a 5.000 kilos”, sostuvo Ramírez.
En maíz para silo, la producción de materia verde por ha se ubica en 21 toneladas, con un costo que alcanza US$ 849,5. “En la medida que se logren los potenciales que se alcanzan en esta zona, no sería un disparate llegar a esos volúmenes”.
En el caso de la soja, los costos totales alcanzan los US$ 624 por ha. Además de los fertilizantes y agroquímicos, también se observa una suba en la semilla. De todas formas, Ramírez explicó que el fertilizante no tiene el mismo peso en la estructura de costos que el maíz, por eso el incremento de insumos en este cultivo es de solo 10%. Para este cultivo, el costo de los insumos se ubica en US$ 243 y el de las labores en US$ 184. En cuanto a la logística post cosecha, el costo alcanza los US$ 141. A esto se le suman casi US$ 44 de imprevistos y se deben considerar las rentas que, si bien aún se están negociando, en el caso de la soja tienen una incidencia muy importante en el resultado final.
El rendimiento de equilibrio en este caso es de 1.800 kg, lo cual es exigente. “Es factible, sin dudas alcanzarlo en sojas de primera, pero no deja de ser preocupante. Estamos hablando de este punto de equilibrio a un precio de US$ 350 por tonelada, y con los líos del comercio mundial, no sabemos nunca qué va a pasar con los valores. Hablar de 1.800 kg, sabiendo que en la mayoría de los casos hay que considerar la renta, es muy difícil”, sentenció.


Frases
“los precios de los fertilizantes y agroquímicos han aumentado debido a mayores requisitos en los países de origen”
“Solo con la herramienta de los agroquímicos en el control de malezas no avanzamos, por lo que necesitamos otro tipo de rotación o competencias como con los cultivos de cobertura”
“se espera un incremento en el área de siembra, lo que ya se ve reflejado en una importante demanda por semillas”