Sencillo y con muy buen resultado

“Nuestra propuesta era Don Poro porque es un caso de éxito con resultados económicos y físicos muy buenos”, explicó Diego Varalla, director de APEO. Agregó que en este caso lo que se hizo fue presentar los resultados de esta empresa, que tiene un alto ingreso de capital, con una relación insumo producto de 0,43 que es muy buena, con una producción de 230 kg de carne. El resultado económico de la empresa es de US$ 150 por ha.
Tienen 1.200 vientres Hereford que se entoran todos los años. Se compran terneros para hacer la recría para la cuota 481, la cual se realiza sobre pasturas perennes con 75 días de suplementación de un kilo por ternero. “Cuando se abrió el ciclo completo y se aumentó la base forrajera, se logró alcanzar la producción de 240 kg/ha”.
Varalla agregó que los predios que producen 240 kg/ha de carne lo hacen a base de plata, mientras que en este establecimiento lo que se ve es simplicidad, con muchas pasturas y terneros.
El director de la consultora APEO sostuvo que esto se logra en base a definición y objetivos muy claros. “Él (Campiotti) no se mueve por nada del mundo de su sistema. Compra sus terneros a 180 kg y con una variabilidad de peso baja, pagando un buen precio en el mercado”.
Varalla agregó que otro de los elementos destacables y que explican el éxito de la empresa es el personal, el cual está motivado y comprometido con el trabajo.
En tanto Javier Aznárez, presidente de la Sociedad de Criadores de Hereford, hizo un balance positivo de la actividad que contó con más de 200 personas participando. “No es común tener un espacio para hacer un enfoque integral de una empresa para analizar su nivel productivo y los números del negocio”, sostuvo. Aznárez agregó que la empresa, como muchas otras del sector, se ha tenido que ir adaptando a los distintos momentos de los negocios hasta llegar a un sistema de producción de carne con alto porcentaje de campos mejorados y pasturas, con niveles de producción destacados, al igual que el ingreso de capital.
“Desde la Sociedad de Criadores estamos convencidos de que todo lo que se invierte en genética tiene un impacto muy positivo en los números del negocio. Hoy pudimos ver el caso de una empresa que tiene registros de los terneros y novillos que compra, y que, siendo muy cuidadosos en el método de selección, tienen un impacto muy favorable. Es una de las piezas claves para obtener estos resultados”, agregó Aznárez.
El presidente de la Hereford sostuvo que cuando se invierte en pasturas, en su genética y en fertilizaciones, si no se tiene la genética para capitalizar esa inversión, se es ineficiente.

Para Aznárez, el negocio ganadero ha tenido un cambio muy importante, incorporando conceptos de manejo de la mano de la agricultura, que antes no se tenían, lo que ha provocado un impacto significativo. “Hoy se manejan las pasturas como si fueran un cultivo más, lo que le da a la ganadería un nivel de producción muy bueno. Vimos que el corazón de ésta empresa es la base forrajera, en esos campos que antes eran soja y ahora son praderas de alto potencial productivo. Esa posibilidad de producir kilos de carne a costos interesantes hace que los precios no sean un riesgo para el sistema. Tienen que haber cambios muy bruscos de más del 60% del precio del ternero para que tenga un impacto en este sistema. El avance en manejo de pasturas y el cambio en la base forrajera le da estabilidad al negocio”, sentenció.
Por su parte, José María Campiotti, principal del establecimiento Don Poro, se mostró muy emocionado con el hecho de que la gremial les solicitara presentar su sistema productivo. “Cuando el año pasado comenzamos a trabajar con la consultora APEO les pedimos que desafiaran lo que hacíamos y que nos dieran comparativos con la excelencia”, explicó. Agregó que “nosotros no inventamos nada, copiamos todo de los mejores sistemas productivos que hemos visto”, sostuvo.
Campiotti, quien repasó cómo funciona el negocio dentro de un ciclo incompleto, sostuvo que se salió de un sistema en el que se plantaba soja y ahora se hacen pasturas.
“Tenemos un rodeo de cría en el cual producimos los terneros y los recriamos. La mitad de la producción son machos, los cuales van a corral, y las hembras se engordan y se envían a frigorífico”. Los animales van al corral de Jorge González, vinculado al frigorífico Solís. El productor sostuvo que ellos pueden hacer un seguimiento en toda la cadena, viendo las carcasas luego de faenadas lo que les permite contar con otra mirada más.
Los novillos son entregados al corral con un año y medio, antes del 30 de junio, pesando 400 kg, con una desviación de kilaje mínima y ya sabiendo comer. Al año, en total, se entregan unos 1.200 animales al corral.
Las hembras de invernada están en un sistema muy similar a los machos. En otoño son evaluadas para qué destino conviene más, si el corral o el frigorífico. Lo que se desteta, se hace en campo natural y luego van a pasturas hasta que van al feedlot. En el primer invierno se suplementan a razón de un kilo de ración por día por animal durante 75 días.
“Nosotros veníamos de 900 has de soja por terceros y nos reconvertimos a esto. Este es nuestro cuarto año considerando la transición y, año a año, venimos afinando el negocio”. Entre propio y arrendado, el predio cuenta con 3.000 has de las cuales el 20% se dedican a soja y el 80% restante a pasturas y campo natural.
Sobre el manejo del personal, Campiotti sostuvo que éste debe estar satisfecho, alineado y comprometido para que sea eficiente. Para ello, desde la empresa se deben dar las herramientas para que expresen todo su potencial. “Tenemos que darle formación y después premiar los buenos resultados. Yo estoy fascinado con el personal que tengo”.
Sobre el negocio en sí mismo, el productor sostuvo que es favorable gracias a que cuentan con dos encadenamientos; uno en la compra y otro en la venta. ”Yo tengo un acuerdo con el corral sobre el valor que me van a pagar por mis ganados en función de determinadas variables y mirando la tabla de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG). Lo mismo con mi proveedor de terneros porque establezco un valor sobre esa misma tabla. Pero eso me da tranquilidad; los precios de los terneros que voy a comprar, al mismo tiempo que voy a vender los novillos, salen de la misma tabla. Y el mercado se balancea solo”, sentenció.


Frases
“estamos convencidos de que todo lo que se invierte en genética tiene un impacto muy positivo en los números del negocio”
““nosotros no inventamos nada, copiamos todo de los mejores sistemas productivos que hemos visto”